Diseñar desde la empatía: UDIT y Dior impulsan espacios de calma junto al Colegio de Educación Especial CISEN
UDIT, Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología, ha vivido una jornada muy especial en el Colegio de Educación Especial CISEN, donde alumnado y estudiantes universitarios han trabajado codo con codo en un taller de co-creación. La actividad forma parte del proyecto que UDIT impulsa junto a Dior, la Fundación Juan XXIII y el Centro de Innovación en Economía Circular (CIEC), con el objetivo de utilizar el diseño para mejorar el bienestar emocional de las personas.
El Colegio de Educación Especial CISEN trabaja con alumnado que presenta necesidades educativas muy diversas, asociadas a trastornos del neurodesarrollo, discapacidad física, sensorial o cognitiva, entre otras. En este contexto, el entorno influye directamente en la capacidad de aprendizaje, la regulación emocional y el bienestar diario de los estudiantes.
Por ello, el proyecto parte de una idea clave: diseñar espacios que no solo sean funcionales, sino que contribuyan activamente a generar calma, seguridad y equilibrio incorporando criterios de accesibilidad y estimulación sensorial.
Mi lugar tranquilo
En este marco, alumnas de 4º curso del Grado en Diseño de Producto de UDIT (Gabriela Bacca Baños, Mar García Bordons, Ana Sofía Ochoa Tejada, Teresa Carpio Guzmán y Sofía Ruiz Brenell) están trabajando junto a sus profesores, Alegría Bernad y Javier Sanz, en el desarrollo de soluciones adaptadas a las necesidades del centro, diseñando productos y microespacios (como refugios, mobiliario o elementos sensoriariales) que permitan crear entornos de calma dentro del colegio.
El proyecto se encuentra actualmente en su fase de desarrollo conceptual, tras una etapa inicial de investigación. En este punto, la jornada de co-creación celebrada en marzo ha sido clave para avanzar desde la teoría hacia la implementación de estos espacios.
A lo largo de la jornada, las estudiantes de UDIT trabajaron directamente con el alumnado del centro para observar cómo interactúan con distintos estímulos y comprender qué elementos favorecen su bienestar. Así la actividad combinó una primera dinámica de mindfulness con un recorrido por cuatro estaciones sensoriales (olfato, sonido, tacto y expresión creativa).
Como cierre, los alumnos participaron en la actividad “Mi lugar tranquilo”, en la que construyeron microespacios de recogimiento, aportando información clave para el desarrollo de las propuestas de diseño. Más allá de la experiencia puntual, el taller ha supuesto un ejercicio de aprendizaje y una oportunidad para situar a los propios alumnos de CISEN en el centro del proceso creativo.
El proyecto continuará con fases de desarrollo, prototipado y validación, con el objetivo de implementar soluciones funcionales Los resultados finales se presentarán en el Centro de Innovación en Economía Circular (CIEC) del Ayuntamiento de Madrid.
