Diez años diseñando el futuro: así ha transformado UDIT el diseño de producto en España
El Grado en Diseño y Desarrollo de Producto de UDIT, Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología (UDIT) cumple diez años en 2026. Todo un hito para un grado que no solo es la primera titulación oficial de su tipo en España, sino que, a lo largo de esta década, se ha convertido en el mejor ejemplo de la transformación que ha experimentado esta disciplina en la forma en la que se enseña y proyecta en la actualidad el diseño de producto.
El origen del Grado en Diseño de Producto en UDIT responde a la necesidad histórica de profesionalizar una disciplina que, durante décadas, fluctuó entre las enseñanzas artísticas no regladas y la ingeniería industrial. Al elevar esta formación al rango de Grado Universitario Oficial, UDIT no solo otorgó validez académica a la profesión, sino que estructuró un plan de estudios capaz de responder a las demandas del mercado.
Esta visión pionera permitió que España contara por primera vez con un ecosistema académico donde el diseño de producto se estudiase desde una perspectiva única, integrando disciplinas como la ingeniería de materiales, la ergonomía, la experiencia de usuario o la sostenibilidad en un marco único de conocimiento.
Durante estos diez años, el programa ha evolucionado desde una formación centrada en la forma y la función hacia un modelo de diseño estratégico en el que egresado se convierte en un nexo entre la innovación tecnológica y las necesidades de las empresas. Se apoya para ello en una metodología learning by doing" que asegura que los estudiantes no solo adquieren conocimientos técnicos, sino que desarrollen competencias prácticas trabajando en proyectos reales desde el inicio de su formación.
Esta metodología también pone un énfasis especial en el pensamiento crítico. No se trata solo de diseñar objetos bellos o funcionales, sino de cuestionar la necesidad de dichos objetos en un mundo saturado de productos. Los estudiantes aprenden a justificar sus decisiones de diseño basándose en datos y estudios de mercado, lo que incrementa las posibilidades que sus propuestas tengan un impacto positivo en la vida de las personas.
La innovación como bandera
Que esta fórmula funciona se manifiesta con mayor claridad en los éxitos cosechados por los estudiantes del Grado en certámenes nacionales e internacionales. Durante la última década, y especialmente en los años que rodean este décimo aniversario, UDIT ha demostrado una capacidad única para competir al más alto nivel.
Tan solo en 2025, los estudiantes del Grado han destacado en proyectos como R.A.I.S.S, un sistema de higiene para aviones que incorpora un robot autónomo capaz de limpiar el suelo del baño tras cada uso; o Sombra y Brisa, finalista del Biodesign Challenge en Nueva York, que propone transformar las naranjas amargas desechadas en Sevilla en un polímero biodegradable utilizado para fabricar abanicos.
Además, a lo largo del último año, otros proyectos del Grado han premiados en certámenes internacionales, desde soluciones para la gestión de medicación en enfermedades crónicas hasta mobiliario, joyería inteligente o equipamiento deportivo fabricado con residuos agrícolas.
En la historia de este Grado no podemos olvidar hitos tan destacados como el Red Dot Award 2019 concedido al Wallbox Copper, un innovador cargador para vehículos eléctricos desarrollado por la empresa Wallbox en colaboración con los alumnos Javier González Hernández y Sergio Sesmero Vázquez. Su versión actual, Wallbox Quasar, también ha recibido el German Design Award 2021, el Edison Award y el CES Innovation Award.
Siguiendo esta estela, Celia Martín elevó la seguridad vial con Kalon, un casco inteligente premiado como Best of the Year 2020 por la revista Interior Design. Inspirado en el diagrama de Voronoi para optimizar la respuesta ante impactos, este casco representa la síntesis perfecta entre protección e innovación.
Esa misma vocación por llevar el diseño al mercado real impulsó a Jaime Hernández, Amaya Steensma y Marta Zorita a patentar internacionalmente la Barbacoa Raclette Family, desarrollada en colaboración con Carrefour España, materializándose en una propuesta que que fue galardonada en 2020 con el European Product Design Award.
La excelencia del Grado también ha dejado su huella en el sector de la automoción con el Prototipo SELLA, galardonado en los prestigiosos premios Autobello 2019. Este Gran Turismo eléctrico de altas prestaciones, desarrollado por los alumnos August Carbonell, Amaya Steensma y otros miembros del Grado en colaboración con Identity Cars, representa la cumbre de la ingeniería y el diseño aplicados a la movilidad sostenible.
Colaboraciones con empresas
El Grado en Diseño de Producto de UDIT no existiría en su forma actual sin el estrecho vínculo que mantiene con el tejido empresarial. La universidad actúa como un partner estratégico para marcas que buscan inyectar frescura e innovación en sus procesos. Estas colaboraciones funcionan como retos reales que obligan a los estudiantes a enfrentarse a briefs profesionales, presupuestos limitados y plazos de entrega exigentes.
Uno de los ejemplos más tangibles del éxito de estas colaboraciones en el último año es el acuerdo con Pilma, una de las firmas de mobiliario de diseño más prestigiosas de España. Tras un briefing conjunto, tres diseños realizados por estudiantes de UDIT fueron seleccionados para su producción industrial y posterior venta en las tiendas de la marca. No es la única.
En el caso del reto planteado por los hoteles Hyatt, se propuso a los estudiantes el diseño de un packaging exclusivo para los regalos VIP de los hoteles Hyatt Regency Hesperia Madrid y Hyatt Regency Barcelona Tower. En la colaboración con Parfums Christian Dior, la marca planteó el reto de diseñar un regalo corporativo con materiales reciclados.
En esta década de colaboraciones estratégicas, destaca el trabajo conjunto con Umiles para el diseño del interior de un aerotaxi autónomo, redefiniendo el transporte urbano del futuro. Asimismo, la visión de los estudiantes se ha proyectado hacia la frontera espacial mediante la colaboración con Astroland, desarrollando un traje y escafandra diseñados para hacer viable la vida en Marte, en sintonía con las misiones actuales de la NASA y la ESA.
Este vínculo entre academia e industria también se ha extendido al ámbito de la cultura a través de una colaboración estratégica con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Fruto de esta alianza surge “Tratteggio”, una delicada pieza fabricada en porcelana mediante tecnología de impresión 3D. El diseño rinde homenaje al icónico retrato de Giovanna Tornabuoni de Domenico Ghirlandaio y fue expuesto en la tienda del museo.
Estas experiencias son solo una muestra de una red de alianzas mucho más extensa. Firmas de la relevancia de Accenture, Teka, Mormedi, Porcelanosa, El Ganso, Puma, Red Bull o Airbus han integrado el talento de la Universidad en sus procesos estratégicos. Todas ellas coinciden en un diagnóstico común: la hibridación entre el rigor académico y la agilidad empresarial de UDIT no solo produce resultados innovadores, sino que establece un nuevo estándar en la transferencia de conocimiento.
Protospace: un espacio para imaginar lo imposible
En una disciplina como Diseño de Producto, hay algo bastante evidente: las grandes ideas, si no pueden materializarse, no bastan. Durante años. el FabLab de UDIT, situado en el Campus de Diseño e Industrias Creativas, ha sido precisamente el lugar donde los proyectos dejaban de ser teoría para convertirse en objetos reales.
En 2025, el FabLab se traslada al nuevo Campus de Tecnología, Innovación y Ciencias Aplicadas y se convierte en un proyecto mucho más ambicioso: UDIT Protospace. Equipado con dispositivos de impresión 3D, corte láser o mecanizado CNC, es el auténtico corazón del prototipado de la universidad, permitiendo que los estudiantes experimenten, fallen rápido y vuelvan a intentarlo, dando lugar a los mejores y más innovadores proyectos.
A esto se suma la Materioteca UDIT, un espacio de referencia dedicado a la exploración, investigación y experimentación con materiales. Con más de 7.000 referencias digitales y cerca de 600 muestras físicas, constituye un centro de conocimiento, inspiración y desarrollo, permitiendo a los alumnos tocar, testear y seleccionar los componentes que darán vida a todo lo que puedan imaginar.
Alumni: embajadores de la excelencia
El impacto de estos diez años se mide, además, por el recorrido de sus graduados. Los alumni de UDIT no solo están trabajando; están ocupando posiciones de responsabilidad, liderando proyectos y aportando nuevas formas de pensar el diseño en contextos muy distintos.
La red de antiguos alumnos proyecta hoy una sólida huella global a través de un gran número de perfiles. Destacan nombres como Vicente Porres Huelmo, cofundador de Noviembre Estudio, cuya versatilidad en diseño estratégico y de producto le ha valido el Premio Nacional de Artesanía o el Good Design Award; Eider Fernández, impulsora de un sistema de compra inteligente para el BBVA, donde actualmente lidera proyectos de UX; o Amaya Steensma, cuya profunda investigación en su TFG la catapultó al prestigioso estudio GXN Innovation en Copenhague. Por su parte, August Carbonell, tras ser becado en el Royal College of Art, expuso su TFM con Bentley en el Guggenheim bajo la curaduría de Norman Foster y hoy forma parte de Red Bull Advanced Technologies.
Trayectorias como la de Aitana Acevedo, reconocida con el iF Design Award en sostenibilidad, o Paula Machado Gallardo, producto development manager en Loewe, reflejan esta diversidad de salidas. A ellas se suman Begoña Sunyé de Terry, premiada en certámenes internacionales como LIT, o Alma Laut, responsable de diseño en Opticalia. En conjunto, estos recorridos demuestran la versatilidad de una formación capaz de navegar entre el diseño conceptual y los entornos técnicos más exigentes.
Motor de Sostenibilidad
En su décimo aniversario, el Grado en Diseño de Producto de UDIT también se reafirma en su compromiso ético. El diseño ya no puede permitirse ser neutral ante los desafíos climáticos y sociales. En este sentido, la formación en UDIT integra la sostenibilidad no como una asignatura aislada, sino como un eje transversal.
Los proyectos destacados de 2025 evidencian de nuevo cómo los estudiantes aprenden a analizar el ciclo de vida completo de un objeto, desde la extracción de la materia prima hasta su desecho o reutilización, buscando siempre minimizar el impacto ambiental.
Pero además de la sostenibilidad ambiental, el grado pone el foco en la sostenibilidad social y el diseño inclusivo, demostrando que el diseño de producto tiene una función social irrenunciable: mejorar la autonomía y la dignidad de todas las personas.
La celebración de estos diez años no es solo una mirada al pasado, sino una apuesta de futuro. El Grado en Diseño de Producto de UDIT ha logrado en una década establecer un estándar de calidad, ganar el respeto de la industria internacional y formar a un gran número de profesionales que están redefiniendo la cultura visual y material de nuestro tiempo.
