El futuro de los materiales sostenibles se imprime en 3D: el viaje científico de UDIT a Portugal
Las becarias del Grupo de Investigación DESIRe, Marta López y Lola Marín, desarrollan en su estancia Erasmus+ un nuevo lenguaje visual para los micomateriales utilizando residuos agrícolas locales.
Dos años trabajando intensamente en el Grupo de Investigación de Diseño Integral Regenerativo (DESIRe) de la Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología (UDIT) generaron en Marta López y Lola Marín un profundo amor por la ciencia. Tanto es así que, al hacer las maletas para su estancia Erasmus+ en Portugal, decidieron que el micelio (la red de raíces invisibles de los hongos que está bajo tierra) viajaría con ellas. En un coche equipado hasta arriba, cruzó la frontera un saco de sustrato vivo colonizado con un objetivo claro: revolucionar el ecodiseño logrando que los materiales basados en hongos sean completamente imprimibles en 3D.
A su llegada a Caldas da Rainha, la Universidad ESAD.cr (especializada en cerámica y vidrio) las recibió con una imponente impresora 3D WASP de dos metros de altura lista para el desafío. Para lograr el éxito de la investigación, el profesor Luis Pessanha facilitó la conexión con los laboratorios de la Universidad Lusófona de Lisboa. Allí, las investigadoras de UDIT colaboraron estrechamente con el biotecnólogo João Anes, fundador de la empresa Imperfecti, para la elaboración de un sustrato óptimo y a la medida.
Durante todo un semestre, el proyecto se convirtió en un laboratorio vivo de economía circular y pluridisciplinar. Marta y Lola estudiaron cómo reaccionaba el hongo al alimentarse de diferentes mezclas de residuos agrícolas locales de la región: cáscara de arroz, almendra, caña y huesos de aceituna.
Al mismo tiempo, utilizando su propio sustrato, se enfrentaron cara a cara a la compleja mecánica de la impresora 3D, calibrando las texturas, la viscosidad de la mezcla y los tiempos de secado junto a los técnicos y docentes del taller portugués.
El corazón de esta investigación rompe con los prejuicios de la industria: la hipótesis del equipo es que al fusionar un material orgánico con una técnica vanguardista como la impresión 3D, la sociedad aceptará los micomateriales (productos biológicos creados por el micelio) mucho más rápido.
“No queremos que el micelio sea visto simplemente como un sustituto ecológico del plástico o el cartón. Queremos crear un nuevo lenguaje visual y funcional donde se entienda como un material con carácter, estética e identidad propia”, explican las investigadoras.
Tras este exitoso semestre de investigación preliminar en el extranjero, Marta y Lola regresan a UDIT para continuar expandiendo las fronteras de esta técnica como parte de sus Trabajos de Fin de Grado (TFG) el próximo curso, midiendo el impacto y la futura aceptación de estos biomateriales en el mercado actual.
