Jaime García Cantero analiza en UDIT cómo la Inteligencia Artificial está transformando la condición humana
Jaime García Cantero, director de contenidos de Retina en Prisa Media, colaborador del programa Hoy por Hoy de Cadena SER y analista especializado en tecnología, protagonizó el Welcome Day de los programas de máster de UDIT, Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología, con la conferencia Mapas del nuevo mundo. IA, poder y (des)orden global.
Durante su intervención, celebrada el 14 de octubre en el Campus de Diseño e Industrias Creativas, García Cantero reflexionó sobre las transformaciones que está provocando la Inteligencia Artificial, abordando sus implicaciones geopolíticas, económicas y sociales, así como los desafíos que nos plantea como seres humanos.
"La inteligencia artificial no cuestiona lo que hacemos, cuestiona lo que somos", afirmó el experto, quien defendió la necesidad de adoptar una perspectiva interdisciplinar para comprender una revolución que trasciende el ámbito tecnológico y exige incorporar conocimientos procedentes de las humanidades, como la filosofía, el arte o el diseño.
En este sentido, planteó la necesidad de establecer un nuevo punto de partida desde el que reconsiderar qué significa aprender, crear y desarrollarse en un mundo marcado por una aceleración constante.
China, Estados Unidos y Europa: tres modelos ante la revolución de la IA
Uno de los principales ejes de la conferencia fue el análisis de la nueva geopolítica de la Inteligencia Artificial y de las estrategias adoptadas por las principales potencias internacionales.
García Cantero identificó tres grandes modelos que, a su juicio, están configurando el futuro de esta tecnología: el de China, basado en la dominación y la disciplina; el de Estados Unidos, caracterizado por un neoliberalismo extremo que prioriza la competencia y la capacidad de inversión; y el de Europa, que sitúa los derechos y la democracia en el centro.
Y aunque la posición europea parece la correcta, el experto advirtió de las dificultades de este modelo para mantener su competitividad tecnológica sin renunciar a sus principios.
En este contexto, señaló que uno de los grandes desafíos será conseguir que el desarrollo de una Inteligencia Artificial segura y respetuosa con los derechos fundamentales pueda competir con la velocidad de innovación de las otras potencias.
Desigualdad, aceleración y nuevos desafíos sociales
Más allá de la geopolítica, García Cantero analizó cómo la Inteligencia Artificial está acelerando tendencias sociales y económicas que ya existían antes de su expansión.
"El gran problema que tiene hoy el planeta se llama desigualdad", afirmó García Cantero, quien advirtió de que los beneficios de la transformación digital no se distribuyen necesariamente de manera equitativa. A su juicio, la IA está profundizando las diferencias entre países, empresas y personas en función de su capacidad para aprovechar estas herramientas.
También reflexionó sobre el deterioro de la confianza y las dificultades para distinguir la información verdadera de los contenidos generados artificialmente, así como sobre el impacto de una sociedad sometida a un ritmo de cambio cada vez más rápido.
En este contexto, describió una cultura del asombro permanente, en la que las novedades se suceden a tal velocidad que lo extraordinario pierde rápidamente su capacidad de sorprender. Para ilustrar esta aceleración, recurrió a una comparación generacional: "Yo tengo la teoría de que mi abuelo dijo menos veces 'wow' en su vida de las que yo he dicho 'wow' esta tarde".
Esta aceleración, explicó, obliga a reconsiderar los modelos de trabajo y aprendizaje, que deberán incorporar mayores dosis de adaptación, iniciativa y capacidad de improvisación.
Propósito, creatividad y criterio: el valor de las personas frente a las máquinas
La última parte de la conferencia estuvo dedicada a las capacidades humanas que, en su opinión, adquirirán especial relevancia en un futuro cercano. En este sentido, García Cantero identificó tres cualidades fundamentales: el propósito, entendido como la capacidad de definir el sentido de nuestras acciones; el estímulo creativo, que permite cuestionar lo establecido y generar nuevas ideas; y el criterio, imprescindible para evaluar y seleccionar entre las múltiples posibilidades que ofrecen los sistemas de Inteligencia Artificial.
"La Inteligencia Artificial es buenísima haciendo cosas, pero no es tan buena cambiando las cosas", señaló García Cantero, quien reivindicó la creatividad humana como motor de transformación. "La chispa, esa provocación creativa, sigue siendo patrimonio de las personas", añadió.
En relación con el criterio, explicó que la capacidad de una herramienta para generar decenas de propuestas de diseño o miles de soluciones tecnológicas no elimina la necesidad de contar con profesionales capaces de identificar cuál responde mejor a un problema concreto.
Esta reflexión le permitió destacar el papel de la formación universitaria en el desarrollo del pensamiento crítico, una competencia esencial para desenvolverse en un escenario profesional transformado por la tecnología.
