¿Por qué la robótica social va a cambiar el mundo en los próximos 10 años?
La próxima gran revolución tecnológica tendrá en los robots a sus grandes protagonistas. Alejados de las tareas asociadas a la automatización industrial, los nuevos robots se desarrollarán en cambio en el terreno de la asistencia social, ofreciendo servicios de valor añadido en su convivencia con las personas.
Desde asistentes domésticos capaces de ayudar en tareas del hogar hasta sistemas diseñados para acompañar emocionalmente a personas mayores o colectivos vulnerables, la que ya se conoce como Robótica Centrada en las Personas marcará una de las grandes transformaciones de la década.
En UDIT, Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología, hemos identificado cinco áreas clave en las que consideramos que esta robótica social se desarrollará de una forma más intensa.
Robótica de acompañamiento y asistencia contra la soledad no deseada
Según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud, millones de personas en todo el mundo experimentan situaciones de soledad no deseada, una epidemia silenciosa que puede derivar en problemas como la depresión, el deterioro cognitivo e incluso, enfermedades cardiovasculares.
En este terreno, la robótica de acompañamiento se presenta como una solución que puede ayudar a mitigar este problema, ofreciendo compañía y apoyo a las personas mayores.
Los robots de acompañamiento están diseñados para interactuar con los usuarios de manera natural y amistosa, proporcionando no solo compañía, sino también asistencia en diversas tareas diarias. Equipados con Inteligencia Artificial, estos dispositivos pueden mantener conversaciones, recordar a los mayores tomar sus medicamentos, etc.
Además de la interacción social, estos robots pueden ayudar a los mayores a mantenerse activos física y mentalmente. Pueden proponer ejercicios físicos adaptados, juegos de estimulación cognitiva y actividades de entretenimiento que mantienen a los usuarios comprometidos y mentalmente alerta.
Uno de los robots más interesantes en este sentido es Doña Paquita, un robot para personas mayores desarrollado por la compañía española Bumerania Robotics. Además de mantener conversaciones naturales y fluidas con los usuarios, también monitoriza sus constantes vitales mediante pulseras conectadas y es capaz de detectar caídas, alertando en este caso automáticamente a los servicios de emergencia.
Rehabilitación física
La robótica centrada en las personas encuentra una de sus expresiones más espectaculares en los sistemas interactivos de biomecánica. En este terreno, los exoesqueletos activos y las estaciones robóticas de neurorrehabilitación están comenzando a transformar la recuperación de pacientes con lesiones medulares, daños cerebrales o patologías neurodegenerativas.
El máximo exponente internacional de esta tecnología es la firma nipona Cyberdyne, que ha revolucionado la medicina restaurativa con su línea de exoesqueletos HAL (Hybrid Assistive Limb). El gran salto técnico de dispositivos como HAL no reside en la fuerza mecánica del hardware, sino su capacidad para leer e interpretar los impulsos bioeléctricos del paciente. A través de la integración de sensores microeléctricos y modelos predictivos basados en Inteligencia Artificial, el robot "aprende" del usuario y le asiste a la hora de caminar. No son los únicos.
En España, centros médicos como el Hospital Los Madroños, ya están incorporando soluciones de robótica y realidad virtual inmersiva en sus unidades de neurorrehabilitación, que han demostrado su eficacia para la recuperación de pacientes que han sufrido un daño cerebral (ictus, traumatismo craneoencefálico...) o que padecen una lesión medular.
Terapia cognitiva y neurodesarrollo
Otra de las vertientes más interesantes de esta disciplina es el uso de robots sociales como mediadores terapéuticos, por ejemplo, en ámbitos como el tratamiento del espectro autista (TEA).
En estos casos, algunas instituciones han comenzado a trabajar con robots humanoides debido a que ofrecen una ventaja clínica clara: sus interacciones son predecibles, repetibles y libres de la abrumadora complejidad de las microexpresiones humanas. Esto permite a los niños desarrollar habilidades de comunicación, reconocimiento de emociones y contacto visual en un entorno seguro y controlado.
El primer robot humanoide con gestualización facial llegó a España en el año 2022, bajo el nombre de MILO, un modelo desarrollado por la empresa estadounidense RoboKind y desplegado en la Universidad Politécnica de Cartagena. El objetivo principal es reducir el estrés y la presión de los niños con TEA durante los intercambios con otras personas, entrenándolos con las interacciones más previsibles y sencillas del robo
Asimismo, en pacientes con demencias tempranas o incluso en las primeras etapas del Alzheimer, las dinámicas de juego interactivo con plataformas robóticas han demostrado resultados prometedores a la hora de retrasar el deterioro cognitivo mediante ejercicios personalizados de memoria y atención.
Hospitality y servicios
La robótica social está rediseñando la experiencia del cliente y la eficiencia operativa en sectores estratégicos como el turismo, el comercio minorista (retail) y la gestión corporativa. De hecho, los robots de servicios han dejado de ser una “excentricidad” para convertirse en activos de alta rentabilidad.
Desde asistentes de recepción en complejos hoteleros internacionales hasta guías interactivos en museos o dinamizadores de inventario en grandes superficies, el secreto de su éxito radica en la empatía del diseño de la interfaz.
En el caso de UDIT, recientemente un grupo de estudiantes del Grado en Diseño de Producto, colaboró con Bumerania para una campaña de activación de la marca Doritos vinculada a la Fórmula 1. El reto requería transformar el User Interface del dispositivo para mimetizarlo con la estética y los códigos visuales de la competición automovilística.
Para lograrlo, el equipo de estudiantes de UDIT diseñó, prototipó y fabricó un casco de piloto de Fórmula 1 que se integra en la parte superior del robot, modificando de esta forma la percepción de los usuarios y convirtiendo el soporte publicitario en una experiencia interactiva.
Robótica educativa
El rol de los robots en el entorno educativo se ha consolidado como el catalizador más potente para el desarrollo de las habilidades STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), transformando las metodologías de aprendizaje a través del "aprender haciendo" y el trabajo colaborativo. En este sentido, el verdadero salto cualitativo se produce cuando los estudiantes salen del aula para enfrentarse a desafíos reales.
En UDIT lo demostramos con la participación de nuestros estudiantes en competiciones como el ASTI Robotics Challenge, una referencia absoluta en el sector de la robótica educativa en España y que reta a los participantes a diseñar, construir y programar un robot móvil autónomo capaz de superar complejas pruebas de navegación, visión artificial y resolución de problemas.
Este enfoque competitivo consolida conocimientos técnicos adquiridos a lo largo del año y desarrolla las llamadas soft skills o habilidades blandas (como la gestión de la frustración, el liderazgo y el pensamiento crítico bajo presión) que las grandes empresas tecnológicas demandan.
El Campus de Tecnología, Innovación y Ciencias Aplicadas de UDIT, acoge desde hace dos años, una de las semifinales de este torneo tan exigente, que plantea a alumnos de toda España el ser capaces de exprimir su pensamiento lateral y su imaginación técnica.
