"Tenemos que acostumbrarnos a convivir con el riesgo"
Entrevistamos a Bernard Cortijo, Director del Máster en Ciberseguridad y Hacking Ético de UDIT
La evolución de las amenazas digitales ha alcanzado un nuevo nivel de complejidad. Según explica Bernard Cortijo, director del Máster en Ciberseguridad y Hacking Ético de UDIT, gran parte de la responsabilidad se encuentra en el desarrollo de la Inteligencia Artificial, cada vez empleada más por los atacantes para para generar infecciones persistentes. Ante este escenario, Cortijo sostiene que la única respuesta eficaz es la defensa híbrida: un modelo que combine precisamente la potencia tecnológica de la IA defensiva, con la capacidad crítica e insustituible del ser humano.
Para el experto, el enfoque tradicional de la seguridad debe pivotar hacia la gestión de la resiliencia. En este sentido, explica que el objetivo no debería ser tanto el evitar el ataque a toda costa, sino ser capaces de limitar su repercusión una vez que este se produzca: "Tenemos que acostumbrarnos a convivir con el riesgo", afirma el director del Máster de UDIT, subrayando que la clave del éxito reside en la capacidad de reacción y en la toma de decisiones estratégicas que la IA, por sí sola, no debe ni puede asumir.
Este enfoque práctico es el eje vertebrador del programa académico en UDIT. Más allá del dominio de herramientas o productos específicos, el máster busca fomentar el pensamiento crítico y la ciberinteligencia. El objetivo es que el alumno no solo adquiera conocimientos teóricos, sino que aprenda a "aprender directamente", manteniéndose actualizado en un sector donde cada 48 horas surge un nuevo modelo de IA o una vulnerabilidad inédita.
Para lograrlo, el aprendizaje se basa en la exposición a escenarios de ataque reales. Los estudiantes se enfrentan a situaciones de estrés donde el atacante intenta engañar al sistema de defensa, permitiéndoles experimentar in situ la presión de una crisis en tiempo real. Esta metodología garantiza que, al enfrentarse al mundo laboral, el profesional sepa dar el siguiente paso en la cadena de ciberseguridad sin perder los nervios, transformando el conocimiento técnico en una capacidad de respuesta adaptativa y eficaz.
