«El futuro tecnológico será sostenible o no será»: Pepe Marqués analiza los desafíos de la IA en ‘Orbital Vision 2026’
La Inteligencia Artificial se ha convertido en uno de los grandes motores de la economía actual. Esta revolución tecnológica, que en los últimos años se ha traducido en la construcción de enormes centros de datos y un incremento espectacular de la demanda energética, plantea uno de los grandes desafíos que marcarán la agenda de la próxima década: la sostenibilidad.
Sobre este equilibrio entre innovación y eficiencia reflexiona Pepe Marqués, Decano de la Facultad de Tecnología, Innovación y Ciencias Aplicadas de la UDIT, en Orbital Vision 2026, el anuario de referencia en transformación digital publicado por MCPRO. Bajo el título "La era de la Inteligencia Aplicada", la edición de este año se presenta como una guía práctica en la que expertos del sector tecnológico dan testimonio sobre cómo la innovación está aterrizando hoy en las empresas y en la sociedad.
En su artículo ("El futuro tecnológico será sostenible o no será") Pepe Marqués explica cómo "la verdadera innovación ya no se mide por la velocidad con la que avanzamos, sino por la huella que dejamos al hacerlo". En este sentido, el análisis del Decano de la Facultad de Tecnología parte de dos datos que obligan a la reflexión:
- Inversión masiva: Gartner estima que el gasto mundial en TI ha rozado los 5,5 billones de dólares en 2025, impulsado por la adopción global de la IA.
- Tensión energética: La demanda eléctrica de los centros de datos podría alcanzar los 945 TWh en 2030. En Europa, este consumo ya representa cerca del 3% de la demanda total.
Ante este escenario, advierte sobre la necesidad de una planificación eléctrica solvente, especialmente en España, que aunque aspira a convertirse en un hub estratégico de centros de datos gracias a a un mix en el que destaca a apuesta por las energías renovables (56% en 2024), enfrenta retos críticos en la capacidad de su red. En este sentido, para que esta revolución tecnológica sea energéticamente viable a largo plazo, propone una hoja de ruta basada en cuatro pilares fundamentales:
- Energía y capacidad: Asegurar potencia disponible y baja en emisiones.
- Eficiencia extrema: Optimizar la refrigeración y reutilizar el calor generado por los sistemas.
- Transparencia: Implementar métricas comparables de consumo de agua y emisiones.
- Talento y cadena de suministro: El factor humano como motor de la eficiencia.
La participación de la UDIT en Orbital Vision 2026 (junto a líderes de la industria como AWS, Samsung, HP, Lenovo o Fujitsu) refuerza el compromiso de la universidad con una formación conectada con la realidad del sector tecnológico. Te invitamos a descargar de forma gratuita el anuario completo y descubrir el análisis detallado de Pepe Marqués Morán y otros expertos del sector.
